Huye de él
todas las noches
de tu vida
Porque sus brazos serían el hacha
la punta filosa del diamante
el aparentemente inocuo sol de frente
sus manos
si quieren
van a astillarte las alas y así
volar
será más que difícil
Digamos que ya es duro pero entonces...
cómo decirte palabras como Dolor
si aún no has sentido que te consumes
eso no era dolor
eso no era
era lamentarse, o nostalgiar, o no andar dichoso.
Pero
Dolor
seria que venga y que te mire
hoy
¿podrías imaginar eso?
¿podrías atreverte siquiera a investigar un poco más allá de sus pestañas
por qué tanta muerte
a ese amor que había sido como una madre dadora de flores?
dios mío
dios suyo
no nos acerquen.
Nunca
pongas esos ojos en los míos.
No quiero conocer la esquina más negra del vacío
todavía.
Hace 1 semana

No hay comentarios:
Publicar un comentario
Asomados a la orilla