Sorbo a sorbo
con paciencia
el niño y su helado se conversan
se miran como para guardar
mañana
algun indicio de recuerdo
se palpan se mastican se lamentan de perderse
de irse a un lugar donde ya no sean juntos
lo que son en este parque
de noviembre
en esta sombra de palmera
en este pueblo de la costa.
Se lamentan profundamente pero es así
es así y no de otra manera
que se yuxtaponen que se cruzan que se alejan
las rectas y las curvas y las gentes
y los parques con sus gritos
y los hombres con sus sueños
y las plantas con su sol
y los pies con su camino
y las madres con su olor a nieto desaparecido
y los ojos con su amor amanecido
y el por qué con su respuesta
y el abono con su muerte
y el zancudo con su sangre
y el reloj con su tormenta
y el vidrio con su herida
y el principio con su abrazo
y la mujer con su anillo en el dedo
y el viejo con bastón caído
todo se separa
se despide
todo se desvanece y ya hasta el niño
con las manchas del helado derretido
se va metiendo entre las olas sin llorar un amigo perdido.
Hace 1 semana

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Asomados a la orilla