Ya me caigo
me devoro las sombras de alambre
me incorporo a la grávida existencia de los libros
con apenas bolsillos y agujeros
floto o sucedo
a traves de corredores puestos
al azar
por accidente
para mi
desde siempre
No ha ocurrido nada desde la ultima vez que hube muerto.
No he nacido otra vez bajo el vientre feroz del infierno.
No recuerdo los paseos en bote
o sobre tu pecho.
No sé quién era que me decía con mi boca tus palabras al oído.
Sólo la biblioteca cruje de frío.
Yo me conformo
me complemento
con el olvido.
Hace 1 semana

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Asomados a la orilla