jueves, 3 de diciembre de 2009

QPED

¿Dónde lo vas a poner, ahora? Eso que tiembla, que se estremece en ti. Este momento. ¿Datos del exterior? Noche, matchbox20, calor, una pijama blanca con estrellas amarillas, monitor brillante, ojos rojos, casa dormida, silencio menos en mis audífonos, noche y más noche. ¿Datos del interior? Garganta adolorida, huesos que se baten contra la sangre, quieren romperse. Pensamientos, pensamientos, como un río de gente que se atraganta entre mis pulmones y mi corazón. El teléfono mudo y negro, el montón de libros abiertos y los poemas asustadizos al borde de páginas que también se callaron de golpe. Te has caído antes, así de alto? ¿Te has reído antes con tanto miedo? Estás seria como nunca, lo percibo. Estás rara y estás segura de lo peor. Nunca quisimos estar seguras. Siempre ese... beneficio de la duda, ese momentico en que uno piensa: pero podría ser que... ¿Adónde vas a escribir que ya no podría ser que...? ¿Que ni siquiera podría ser que...? Que ya no es una posibilidad y que no te quieres morir porque no te da la gana de abandonar el mundo como llegaste, llorando.  Efímero, niña, efímero. Pero... Está bien, no objeto nada. Absolutamente nada. Se largan al mar todos los botes, se esfuman hacia el sol todas las aves, se encogen y hacen nieve los capullos, se desquitan del ratón Pérez marchando hacia la madurez todos los niños, con sus maletas ejecutivas tan tristongas hoy en día. Aquí empieza otra vida. No se cuál. Pero ya no hay regreso en el espejo que te ha dicho: no te quieres morir, y no pasarás un día más con apenas media vida.
Pasó lo peor.
Decidirse a escribir eso que tiembla, que se retuerce dentro de tí. Fueron los minutos más oscuros, en los que se hacía viva la sentencia que de ahora en más, haces camino. Haces un sol, una maleta, o un amigo. Haces besos frescos, arroz con papas, gatos peludos. Haces de ti, fuerza y más luz, te vas de la amargura.

domingo, 29 de noviembre de 2009

Huye de él
todas las noches
de tu vida
Porque sus brazos serían el hacha
la punta filosa del diamante
el aparentemente inocuo sol de frente
sus manos
si quieren
van a astillarte las alas y así
volar
será más que difícil
Digamos que ya es duro pero entonces...
cómo decirte palabras como Dolor
si aún no has sentido que te consumes
eso no era dolor
eso no era
era lamentarse, o nostalgiar, o no andar dichoso.
Pero
Dolor
seria que venga y que te mire
hoy
¿podrías imaginar eso?
¿podrías atreverte siquiera a investigar un poco más allá de sus pestañas
por qué tanta muerte
a ese amor que había sido como una madre dadora de flores?
dios mío
dios suyo
no nos acerquen.

Nunca
pongas esos ojos en los míos.
No quiero conocer la esquina más negra del vacío

todavía.
No lo traigas
de acuerdo
no lo acerques.

Pero
cuídalo.

Por favor
cuídalo.

De qué
no sé.
De él mismo.
Es que se odia.
madrecita tierra
por favor
devora estos trapos sucios
devora este zapato ajeno
estos cordones, este sombrero, estas palabras que no son frescas
madrecita
has entrado en primavera por última vez
ya no vendrán otros amantes
madrecita
llévate mis bragas mis medias blanquísimas de cloro y sudor de pobre
no quiero más que limpien mis miserias madre
no quiero más que tapen mis desechos
que censuren lo mal que huele el sitio donde habita mi otro corazón
no quiero que perfumen de shampú mis explosiones
mis gritos mis rabias mi humor
madrecita
déjame sólo la piel que me pusiste.

nada más
por favor
nada más.
Creo de verdad que estabas ido
mucho antes
de cruzarnos las miradas
borrachos de río y de verdor
tostados bajo el trópico demente
ya no estabas cuando me pusiste un nombre
y así me llamabas
ya no eras cuando entraste suave, como un rayo amado
como sudor de ángel
como roce de viento cálido
en el corazón de mis cuevas tiernas
en el bamboteo de mi frente contra el cielo
en el ir y venir de mis ojos extraviados
al compás de tu espalda
de tus tiempos.
Ya no presenciabas el milagro de mi grito mudo
de mi angustiosa exhalación de polvo
de mi moribundo nacimiento alegre.
Me hiciste
si.
Me diste un dolor tan
tan grande
que sólo un corazón amante lo aguantase
que sólo
siendo manos tejedoras de perdón
no te matase
no te arrancase con lágrimas los dientes.
Sí, me amaste
me amaste como se ama sin pellejo y sin espejo
como se ama cuando se ha perdido el tren
todos los trenes
todos los fines y las promesas
pero no estabas.

Desde mucho antes de ser lo que me quema
eras ausencia.

lunes, 23 de noviembre de 2009

Un parquecito verde me invita
con sus ramas entrecortadas por tanta lluvia y por tanto viento
y por tantas hachas
Los bancos húmedos donde me siento sin haber pasado un trapo.
Los columpios que crujen
óxido y otros pesos.
La madera de todo el espacio
pulida
exhuberante
como un día de diciembre.
Amo éste parque.
Amo que huela a selva,
a incertidumbre
a vida latente.
Amo que huela a supervivencia
a bichos que nacen y que se comen
desaparecen
amo que huela a tierra mojada
a hojas pisadas por botas y por zandalias
amo que suene a melancolía
a infancias de antaño
(cuando se jugaba en parques como éste)
Amo las piedritas
porque me las clavé en las rodillas muchas veces
y sangraba
pero no pasaba nada: Mamá curaba la vida con una sonrisa
y lo más más grave
con un helado.
Amo este parque
se parece a mi pasado
a mis hermanos enterrados también en el barro
volando bajo el influjo de los subeybaja, de los toboganes
trampolines
y demás amigos de la infancia que se quedaban a dormir en el parque cuando uno se iba a su casa.
Atrás.

Dicen que el olvido existe.
Dicen que el amor es algo.

Dicen que mis ojos han de abrirse para que el sol queme toda la ceguera.

Digo que tus manos son hermosas.

Dicen que el olvido existe y que ya vendrá

que ya vendrá-

sábado, 21 de noviembre de 2009

Luana:
Esta fue una noche extraña. Salí con Alirio y con Pancho, al bar de la esquina de la Av. Bolívar. Al entrar, supe que no estaba como otros días. Primero pensé que era el sitio, que habrían cambiado la decoración, o reubicado los cinco tristes afiches de rock stars que hay en las paredes... o que quizás la música de fondo tenía menos volúmen que de costumbre. No me preocupé mucho que digamos, porque aparte era hasta entonces una sensación secreta puesto que nadie se pronunció a favor ni en contra de nada. Es decir, nadie lo notó. Ni siquiera Alirio, y sabrás que Alirio, con lo tonto que es, tiene su ojo de águila... Pasaron los primeros treinta minutos, en que uno se toma dos cervezas, mira a la pantalla de tv, sigue sonriendo, espía a las chicas que entran y a las que están... (había una morena de pelo cortísimo que me llamó la atención. Vestía toda de blanco. Linda). En el tercer cuarto de hora, ya se habían colado mis pensamientos más profundos en el inconsciente colectivo y quien arrojó la flecha fue Pancho:
-¿Todo está bien?
Alirio y yo nos miramos. Yo exageré mi pose de naturalidad, mi pose de amigo que sale con sus amigos y se halla cómodo haciéndolo. Me moví mucho hacia la derecha mientras respondía: Por mi parte, todo en orden... Fué una frase muy rara. Entonces se formó un haz de luz borrosa alrededor de mi persona. Los dos me miraron y yo no me atreví a mirarlos pues ya estaba todo entredicho. No dicho, pero casi. Todo comenzaba a manifestarse. Todo, o sea, mis rarezas de hoy. Definitivamente estoy raro, pensé. Y me levanté sonriendo, dirección baño. Qué baño triste. Un tipo me dijo: se me murió la viejita. Salí corriendo. Cómo es posible que a alguien le pase eso, Luana. La muerte de una madre es lo más asqueroso que puede hacerle a uno la vida... dígame Dios que no es para morirse si a mi me ocurriera... espero que nunca me pase, Luana. Pobre tipo. Y yo con mis poses y mi tontería delante de él, siendo perfectamente inútil. Era necesario correr, entiendes? Una cosa como ésa no puede compartirse, es demasiado grande, esa noticia tiene el poder de hacer estallar el bar, la Av. Bolívar, los hábitos deporitvos de Pancho, las indigestiones etílicas de Alirio, ¡todo debería romperse con una cosa tan horrible! Yo no quiero morirme de tristeza ajena, pensé .Me hallé frente a una puertica marrón, estrecha. Digamos, desvencijada. La abrí con decisión sin tener idea de dónde había salido. Daba al patio. Aire fresco, qué peligro. Luna y estrellas en el cielo azul marino... Un grillo entonando una canción.... Un hombre silbando un tango mientras recoje latas tiradas. Es todo hermoso y raro, Luana, pensé... pensé tu nombre durante largas horas. No volví a la mesa por mis piernas y deseos. Me llevó el intruso, ese que a veces se mete en mi cuerpo y no me deja quererte como te mereces... ése que a veces te dejó esperando durante horas en el medio del parque invernal, por un beso. Muy raras veces pediste algo más que un beso. Y en esas contadas ocasiones, pedías cosas grandes como mi inteligencia -imposible-, o un mínimo esfuerzo por alcanzar la madurez. Pero tú sabías que era inmaduro y no precisamente genial, y que no tenía la técnica aprendida sobre cómo controlar al intruso que entra a mi cuerpo y te maltrata... pero igual te quedaste. Te quedaste de pie, seria o con sonrisa, gorda o enflaquecida por el tiempo escurrido en esperas, loca o paciente, sumisa o rebelde, bronceada o pálida, suicida o viviente, en marzo, en diciembre, en agosto,los lunes, bajo el aguacero, al sol, los viernes... Te quedaste, Luana. Y sólo hoy puedo sentir el tamaño del amor que me tenías. Porque detrás de esa puertica encontré la noche con sus amigos llenos de alegría, de brisa y de colorido, y no fué hermoso comprobar que ya no vives. Fué como morirme yo pero de rabia. Fue como impotencia por no poder recuperarte. Por no poder volver el tiempo, abrazarte, por no poder ni siquiera morirme. Por no haberte dicho: Te Adoro. Por siempre decirte cosas como: me encanta que vengas... cuando en realidad a veces odiaba tu presencia y eran esos los momentos de comunión más profunda entre nosotros. Con tus perros, con tus libros, con tus quejas, con tu dolor de dientes, con tu manía de limpieza, con tu relajado caminar sin zapatos por el patio... Siempre te quedaste donde yo estaba y yo un día te dije: Me fui de viaje y descubrí algo que no va a gustarte, no me haces falta cuando te marchas. No me haces falta, te dije, y era tan obvio qe me había arrancado los cabellos de la necesidad de decirte: acabo de ver a un perro, acabo de tomarme un café con ginebra, acabo de ver un película en francés sin subtítulos, ah claro será porque estamos en Francia...  y no te dije ese pequeño secreto: todo lo que me pasaba, me emocionaba hasta el límite de mi sístole y de mi diástole, al pensar en que te lo contaría y en qué me ibas a responder.
No quiero tener más esos secretos contigo. Por eso es que he venido, he agarrado un lápiz y un gran trozo de papel, he agarrado estas lágrimas y éste frío,y me he puesto a contarte que hoy tuve una noche rara porque a mí lo que me ocurre en la vida... sólo si es para contártelo, tiene sentido.

sábado, 14 de noviembre de 2009

Me gustaría ser más capaz de sentir cosas bonitas.
Las cosas bonitas me dan como miedito, y apenas si puedo leer un poema de amor escrito con un corazon que seguramente sangraba, sin desmayarme.
No soy sensible, estado creativo de los seres.
Yo soy simplemente rompible, y se que esa condicion no genera grandes poemas ni grandes amores.
Poco le dejaré a mis hijos.
Podría dedicarme a otra cosa, como a vivir, mejor, un día de éstos. Como a sonreír. Pero es que.... cuando de verdad quiero o amo o disfruto algo, todo mi cuerpo y mi gestualidad, se paraliza.
Eso era todo lo que venía a decir.

viernes, 6 de noviembre de 2009

Pero.. ¡si hay tantas cositas bonitas por ahí!
mira nomás qué maripositas
mira nomás qué estrellitas en el cielo, ay dio mio qué belleza
mira nomás ése mar azuladito, esas nubecitas blanquitas, esas cabezas de niños
mírale la risa a los chiquiticos
míra que ese perro se ve tan precioso con la lengua afuera y las orejitas cortas
ay ay ay
es que el mundo es una cosa tan bonita
mira nomás esas orquídeas
mira qué sol tan calentito
mira qué café tan oloroso
mira qué familia tan unida
mira qué biblia más decente
mira qué presidente más honrado
mira nomás qué cosas lindas
mira nomás.

VETE A LA MIERDA,
me contestó.

Y yo que quería, que queria...
que intentaba...
que procuraba...


Me voy a la mierda, sí, mejor.
Ah, la tonta.
La tonta, la que miente
Sí sabe lo que quiere.
Sí sabe que te quiere.
Ah,
cómo se engaña,
la tonta.
Juro
que no es mi intención
éste cuarto.

Ni nada de esto
que me va quedando
como único espacio.

Sueño cosas mejores.
Sólo las sueño.

Juro
por las manos iluminadas de mi madre
que no es mi intención éste octubre
ni este hambre.
de aquí

al infitnito

pienso reírme y reírme.

pienso soltarme y buscarte.

pienso clamarte y subirte a las nubes al cielo a los astros al mundo.
no bajes

a la histeria.

no padezcas
mis dolores de cabeza.

mírame como ahora.

con ojos sin dientes.
no me mires como antes

cuando me mordías las sábanas
los pies
y las rabias.

no me mires como cuando me aferraba
a tu hombro para no perder la vida.

no me mires como cuando
eramos
dos
juntos
juntos
caminando la vida.
No tengo paz.
No he tenido desde pequeña.
Y no la recuerdo con precisión,
se me aparecen a veces trazos de...
imaginaciones de...
nunca concreto la imagen de la paz entre estos dedos entumecidos.


No
la
quiero.

De quererla,
habría desistido de la luna
de los dedos en la tierra que forcejea con las piedras hasta que alunbra
y es un pedazo de coliflor.
Habría desistido de hurgar en los ojos de las personas
que son como bestias adormecidas
cuerpos quietos y palabras decentes
pero
los ojos
se les llenan de histeria, de noble instinto
de impresentable esencia.
Puta paz,
de quererte,
le habría dicho a los violines, a las guiterras, a los tambores, a los poetas, a las trompetas, a los soñadores, y a los hermosos,
que no me hablen nunca, nunca. Que se hagan silencio.
De quererte
habría dicho en voz alta mi nombre como creyéndomelo.

Pero no me lo creo.
No me siento tan viva si te me acercas
no me siento amiga del mar inacabable de remolinos
no me siento viento ni me siento carne.
Si te apareces
lucharé hasta desesperarte.
En mi bando morderás un polvo fino y letal.
El polvo del miedo.
El polvo del asco.
El polvo del encantamiento por la miseria del alma.

No he tenido paz.

Ni me ha hecho falta.

jueves, 5 de noviembre de 2009

Éste pedazo de cuerpo sucio
vacío
arrepentido
de la alegría que recibía


Éste pie desnudo
éstas manos alzadas hacia las nubes
éste palpitar
éste siempre hiriente tic-tac / tic-tac / tic-tac.

Esta casa
no es mía.
Nada me pertenece.
Nada es mío.

Sufro de verte feliz
sufriría de verte doliente
estoy enferma enferma loca y
ya hiedo
de tanto
romperme contra tu imagen
que es un espejo de aristas largas.

Intermitentes luces
gigantescas carcajadas
desproporcionados autos inmóviles
qué torres
qué espacio
qué miedo.

Noche
puta noche
desencajada
puto espacio sin tu tibia manera de amasar las cosas
honesto y lejano
imposiblemente lejano.

Ah, como una ausencia
como un no-recuerdo
como un te-me-borras
como un quédate-en-alguna-parte-de-mi-existencia.
Como un
no-sé-pedirte-que-no-te-vayas.
Como un:
te-he-necesitado-en-tantas-copas.

Decidido el cielo se prende
se enciende
¡es un necio! ¡es un intrépido!
hoy no salgas, sol.
hoy no pongas más sal en éste cuarto
clausurado y gris donde me tiendo
a
desmesurarme
de rompimiento.

Ah.
Si tan sólo pudiera la noche escurrirse
por entre los hilos
bordados de alambre
de mi rutina.-

lunes, 2 de noviembre de 2009

Le caía luz sobre el pelo suelto
desparramado sobre el colchón de blancas sábanas
y arrugadas.
El amor arruga a su paso las cosas.
Pero enciende tantas luces
da nombre a tantos soles incognitos
que uno no se va a quejar por unas sabanas más o menos deshilachadas
o por un corazon más o menos desierto
si se le deja...
Vale la pena
vale la pena
Vales la pena.
Es cierto que cae la luz sobre ese pelo
pero también que no vas a darle un beso más
y sí muchas noches menos.
Es cierto que te has marchado.
Es cierto que la calle te reclama y te atosiga pero tú no dices nada.
Disimulas en el transporte, y en trabajo y luego en el ascensor que va a tu departamento..
que has dejado una melena tierna larga y suave
revestida de incomprensiones
no le dices a nadie
que abandonaste unas manos blancas
bajo las luces del día...
Que rompiste un día de mayo
que ya no te verán enamorado.

domingo, 1 de noviembre de 2009

 Noche, tu placer, tus risas alborotando a los perros de la casa del policía, la gorda de enfrente raspando las ollas con una ansiedad asesina, el reloj del pintor estrellado contra el piso. ¿Qué culpa tiene el reloj, señor Armando? Ya, cálmese hombre, venga y nos tomamos un vaso de vino, le gritaste desde la ventana. Corrección: desde Mi ventana. Mi apartamento. Mi edificio, mi vida, mi cuadra, mi vecino pintor, mi amigo pintor y muy especialmente mi vino francés. Este no es de cartón ni es Gato de ningun color. Es un vino francés carísimo que no sé pronunciar, que me trajo mi hermana de París. Qué descaro. Por lo menos si baja el pintor se van a callar los perros, porque no pretenderás que reaunude la faena mientras el pintor revienta cuanto objeto le parezca despreciable. Ah, qué idiota es el señor Armando, pensé cuando ya estaba en la sala explicándote:
-El tiempo es una maquina, ¡un depredador! !el rey de la selva!
-Pero no llore, Armando, eso sí que no... -le dijiste tú con ese optimismo enfermizo que tampoco ayuda.
-Si es que no lloro, estoy sudando por los ojos, de chiquito era siempre así... -y pone los ojos fijos en alguna cosa y todo se calla esperando que la frase continúe su curso hacia dondequiera que iba... - saben algo -por fin alguien me incluye en la conversación- uno no está tan solo cuando es un estúpido. Uno tiene amigos! Habla maravillas de las cosas más innecesarias, y alaba a toda la mierda que le ponen delante y se identifica muy bien con los estúpidos compradores de estupideces -este señor no debería tomar más vino, y ¡francés!- pero entonces llega un día en que uno entiende. Uno -los ojos fijos durante una eternidad. Uno... uno ve.
-¿Quiere una cerveza? El vino se acabó. -no me mira enseguida. Si, bella, quisiera una cerveza... Aunque, ¿sabes algo? -lo miro. No quiero nada. Lo único que quisiera es que alguien me abra las venas y les extraiga el veneno y luego vuelva a cerrarlas y a dejarme en mi lugar. En el mismo lugar de siempre.... el de los loquitos de la calle... pero un loquito sin rabia y sin conciencia, que es casi lo mismo.
Tu sonrisa apareció de nuevo. Una sonrisa cobarde, vacía, indicadora de que no hay nada en tí... nada que salve a uno de la desgracia de estar vivo! Como yo tampoco tengo muchas palabras ni mucho corazón, voy a la cocina por una cerveza para mì y otra que también es para mí y que me beberé apenas termine la primera y entonces quizás allí ya pueda decirle algo como: Estamos colmados de misterio y eso es hermoso, Armando, como sus pinceles. Ah, debería hacer ya mismo algo como desnudarme para que me pinte, o decirle que todo lo que expresaba el cuadro de "Muchaho de pie diagonal al abasto", me rompió el corazón en mil pedazos, especialmente por el marrón desgastado de su sombrero y el brillo de sus ojos. Además detrás había toda una ciudad gris y envejecida... pero en el campo resplandecía el sol... y todo era muy triste y hermoso... pero no se lo dije, y ya no puedo decírselo, porque cuando te fuiste al baño con tu risa y tu sonrisita inútil y yo me fui a buscar mi cerveza, el pintor, mi pintor, mi vecino, siguió rompiendo los objetos que no le gustaban y ésta vez fue el espejo que rodó por los aires atravesando la ventana y despidiendose del edificio y llevándose además de la mano a la imagen que el pintor, en el espejo, miraba.

sábado, 31 de octubre de 2009

Me he sorprendido mirando las calles vacías.
Vacías, de qué?
De qué se llenan las cosas, a la larga?
De polvo.
Sólo el polvo permanece
mientras los hechos
corren descalzos arriba abajo y a los lados del tiempo
tiempo despeinado
tiempo abstemio.
Es de noche,
pero,
¡cuánto tiempo pasará hasta que eso no sea cierto?
Cuatro horas,
cinco instantes.
Y más nada.
Elcielo se voltea y te da la otra cara, la azul, la naranja, y otra vez la negra
y ahí
quién dijera que es de día mentiría
quien dijera que soy alegre profanaría las tristezas
pero ay mira
pasa un pajarito y te ríes
todo vuelve a cambiar
y así
y así y así
y siempre repitiendose este ciclo interminable
esta rutina de andarse moviendo
de andarse dando vuelta para seguir siendo lo mismo
desvestirse para justificar la ropa
vestirse para adorar y sublimar la desnudez...
Cuerpo, un brazo, seno, nalga, pelo, hombro, carne, rodilla
tobillo
segundos instantes un libro por allí
una película
algún día algún dia no existirá este cine
nadie sospechará que hubo una butaca roja donde yo me sentaba y me aburría
o me santiguaba
o me reía
o me lloraba
nadie sabrá
así como yo
desconozco que había mar en mis pisadas
que habia otra casa, otro niño en mi asiento,
que había una teja roja y no un edificio alto y perfecto
que había una  bolsa de plástico en la mano de algún viejo
donde yo ahora me siento a tomar lecciones de piano
que había familias enteras donde hoy duermen bancos de plaza
que había tantas caras que ya no viven
tantas historias importantes, tantos libros hechos, tantos instrumentos, tantas herramientas, tantos desconocidos, tantos por conocer, tantos silencios, tantos gritos.
Tanto de todo.
De todo.

Quiero un poco de algo de lo que no haya mucho.
Por ejemplo
un poco de calma.
El oxidado mar
podrido casi de hermosura
se ha detenido y yo
aqui
desmesurada de noche
hartísima hartísima de brillos
no sé si he brillado
seguramente me han visto brillar
pero yo...
yo no me he visto sino caer.
Me he visto la frente bajo el impacto de las esmeraldas
me he visto sangrante
ahogada en el rocío
y otra vez no dormimos
mira el sol
mira
se ha ido y para siempre la noche estrellada
estamos despiertas y en el camino
camina!
camina!
no pensarás quedarte siempre muda como muerta despertando a los fantasmas
no pensarás hacerte la dormida con esos ojos como arepas redondeándose
no pensarás echarte a creer que estás recubierta de un moho achocolatado.
No pensarás
que puedes
dejar de pensar
sin más
ay, qué bonito
qué bonito sería.
Me has visto, tú, brillar?
Cuándo fue eso? y, ¿qué me decías?
por qué, por qué?
qué manera de abrazar con el hielo del avión en el pescuezo.
A veces me pregunto:
eres humano?
soy persona?
A veces te pregunto,
¿nos perdimos?
A veces me acorralo
porque claro
claro que nos perdimos.

domingo, 25 de octubre de 2009

La mecedora amarillenta se parece al tiempo
sosteniéndole las faldas, los lentes, la delgadez.
Mi mamá pequeña y grande a la vez.
No envejecida, pero sí un poco mayor.
Es tan tierna
bajan los primeros goterones de luna por la ventana
perdendiculares y fijos sobre sus ojos
no baja la mirada
no deja de ser valiente ni siquiera cuando cree que se pierde.
Tiene los ojos brillantes,
aunque no lo sepa.
Tiene también las manos suaves
como acostumbradas a ordenar nubes y a disipar con una caricia las tragedias.
Ella no sólo me dió las manos y el ombligo
también me despertó los ojos para que sepa que hay pájaros
y no sólo el pájaro abstracto del recuerdo
sino los vivos
los tembladores.
El pájaro me lo dió en la mano como un desafío
con sus alas y sus colores
me dió las paticas del ave y sus sonidos.
Me dio una noche y un corazón acostumbrado al día.
Me dio el camino, las piedras del camino, el nombre con que se dice camino.
Me dio un idioma
un cascarón donde disimular mis nostalgias
ninguna hipoteca
muchas preguntas.
Me dio al sol a los grillos y a mis amigos.
Me dio un nombre un apellido y obsesiones de distintos estilos.
Me dio la naturaleza, o la dio como real ante mis ojos.
Me dio la escuela, las manzanas, los recreos.
Mamá me dio de su sangre, de su licor, de su destino
a beber
y bebiéndola me nacieron de no se dónde piernas
parasitando su juventud efímera
iba ensanchando mis ideas
iba descubriendo quién yo era.
Y la saludaba de la unica forma que tenía
o sea con golpecitos sutiles.
Ojalá sutiles.
Mamá me dio el reloj, los minutos, los días.
No me dió llaves para  el olvido ni recetas para la eterna alegría.
Pero me dio el milagro de mirarle los ojos desde los ojos que me dio y que ahora son míos
 y allì perderme en un fluir orgànico y lento
 muy zen
muy extraño.

Pasivo


Imagino que la cordura se pone harapos de indigente para caminar sin miedo por la noche, entre la gente. Hoy, sin ir más lejos, no debe haber dejado escapar la oportunidad de presenciar una manifestación cultural liderada por jóvenes autodenominados revolucionarios. ¿O era contrarevolucionarios? ¿O era brigadas defensoras de la revolución? ¿O eran luchadores contra los mal llamados revolucionarios? ¿O contra los mal llamados democráticos? ¿O era un grupo de personas simplemente diciendo: no teníamos nada mejor que hacer? ¿Eran solidarios? ¿Eran amables? ¿Eran decentes? ¿Fumaban verde? (sí, por supuesto). ¿Eran tiernos, eran buenos? ¿Eran justos? ¿Se peleaban, entre ellos, los pacíficos? ¿Qué decían sus miradas, decían amor? ¿Eran marxistas? ¿Eran anti-malos intérpretes del marxismo? ¿Eran cubanos? ¿Eran suicidas? Eran muchachos sudados y envejecidos de repente entre el monte y el aguardiente. Eran eléctricos árboles caminantes, tambaleándose.
Me quise preguntar: ¿es esto lo mejor que podemos ser?
¿Cómo es mi generación? ¿Baila regueton, baila ska? ¿Habla del dinero, habla de la guerra? ¿Sólo eso, dos bandos tontos por igual? ¿Somos solo impulso, sólo herramienta utilizada por los que sí tienen muy claro lo que quieren? ¿Qué puede aspirar un político que no quepa en un botoncito con la opción que lleva su cara? Empiezo a creer que más nada. Que eso es todo.
Y nosotros, asistimos. Bailamos aunque todos los instrumentos estén desafinados y descarnados de melodía. Bailamos aunque las letras sean "mami, perra, puta". Bailamos aunque las letras sean "ahora Venezuela es un paraíso". Bailamos y nos adornan la mortandad con mentiras. Bailamos y celebramos que nos sigan cagando encima.
Sin embargo, podríamos hacer la verdadera revolución.
Podríamos levantarnos y exigirles:
Ni tú
Ni tú
Ni nadie
Nos volverán a mentir.
No somos sus instrumentos.
No somos un puto ignorante pueblo mendigo.
Somos patria, patria bonita, patria naciente.

Ah, qué lejano, qué lejano, qué lejano ese momento.

sábado, 24 de octubre de 2009

Déjame rodar
déjame ser circulo -vicioso, si quieres, o brillante-
que se esparce con holgura
hacia la nada
que rueda y se lastima piedra a piedra
que rompe con el polvo a su paso sorprendido
que se digna a acobijar montañas y hogares
techos muchedumbres hospitales
sin dejar de rodar
por el impulso del olvido
por el gran empuje que le ha dado
recordar aunque sea un poquito al río
Déjame rodar
ésta ciudad me da frío
déjame perderme entre las aguas
del camino
déjame ser roca noble
tierna hormiga redonda
déjame irme de aquí
porque aquí
donde no estás
estoy perdida.
Sorbo a sorbo
con paciencia
el niño y su helado se conversan
se miran como para guardar
mañana
algun indicio de recuerdo
se palpan se mastican se lamentan de perderse
de irse a un lugar donde ya no sean juntos
lo que son en este parque
de noviembre
en esta sombra de palmera
en este pueblo de la costa.
Se lamentan profundamente pero es así
es así y no de otra manera
que se yuxtaponen que se cruzan que se alejan
las rectas y las curvas y las gentes
y los parques con sus gritos
y los hombres con sus sueños
y las plantas con su sol
y los pies con su camino
y las madres con su olor a nieto desaparecido
y los ojos con su amor amanecido
y el por qué con su respuesta
y el abono con su muerte
y el zancudo con su sangre
y el reloj con su tormenta
y el vidrio con su herida
y el principio con su abrazo
y la mujer con su anillo en el dedo
y el viejo con bastón caído
todo se separa
se despide
todo se desvanece y ya hasta el niño
con las manchas del helado derretido
se va metiendo entre las olas sin llorar un amigo perdido.

Hoy divago mucho

Divago sin orillas sin secretos sin abanico
sin escondite
sin cuerda floja

sin tensar los tiempos de la nostalgia.
Divago sin remedio
sin argumento
sabiendo demasiado bien que nada
pero nada
borrará el hecho de que hay muerte
aniquilará la presencia del malvado
o trascenderá las paredes del olvido.

Cuando uno ha olvidado adónde iba
la dirección en el papel muere de frío.
Cuando uno olvidó lo que quería querer en el ser querido
¿de qué sirven sus manos aqui
abiertas y suaves como el río?
de qué las palabras en el oído
de qué ese mar de ternuras no correspondidas.
De nada
No vale la entrega si no es bienvenida
No vale que te diga
por ejemplo
que te amo todavía tanto como antes de mi ida.
O más.
O muchísimo más.

No vale nada que construya el universo nuevamente
que lo pinte y lo adorne y lo embelese
y le arranque
le arranque de raíz
y con los dientes
todo lo que no te mereces
o no te gusta
o te da alergia
y lo empaquete a tu nombre y vuele vuele rapidito
y lo ponga en tus manos
y después de todo sonría
satisfecha.
No vale.
No vale ese mundo nuevo que te llevo de regalo
Valen tus ojos nuevos
tu piel nueva intocable
tus manos nuevas distantes.
Vale el olor de tu pelo ausente.
El ritmo de tus pasos que corren hacia el viento
hacia el otoño
hacia el corazón adormecido de la gente...

Divago con razon y con historia de tus manos.
Con conocimiento de mis ruinas.
Con incertidumbre sacerdotal.
Con temor
temor
horror
de amor aniquilado en una plaza.

viernes, 23 de octubre de 2009

Recuerdo con exactitud las gotas de tu ventana cuando le llovía todo el rocío
 y nosotros casi amanecíamos
escondidos
sin hacer ruido
arropados por sonrisas y por colchas
enroscados entre almohadas y promesas
entre olores y entre tímida confianza

Y cuando aparecían las tazas y el café
y salíamos de la guarida
tu ventana permanecía de pie,
altiva
haciéndole frente al mediodía.

También recuerdo la madera, y los discos de hombres de voz gruesa
trasnochada y vagabunda
también recuerdo haber bailado sobre tu colchón y bajo tus ojos brillantes
(brillaban de una manera al verme bailar!)
Recuerdo el té
recuerdo a la guitarra y a la estufa.
Pero no consigo bien tus ojos
en esa maraña de perdidísimas cosas
de ausencias que de tan grandes me van tapando
por ejemplo
la propia ventana
y el propio olor.

Y si te digo que quisiera asomarme a tu ventana
y que quisiera estar escondida entre la colcha de colores vivos como el amarillo
y que quisiera que me hagas cosquillas
o que te rías
o que vengas con café y con un humor de perros
y que ojalá estuviésemos filosofando tan mal como nosotros
inventando las ideas más trilladas
celebrando como célebres frases compradas
es porque
todo el confuso peso de tu presencia
era mucho menos doloroso
mucho menos imposible
que ésto.

miércoles, 21 de octubre de 2009

No es la primera vez que tienes frío
hambre
soledad
insomnio
y otro tanto frío
y quién sabe cuánta hambre.
No es la última vez que tienes risas
que tienes gente
que oyes del alma palabras bonitas
o sólo silencios reconfortantes.
Pero es la primera vez que tenemos hambre frío
sed y risa
amor y calma
al unísono.

CORRESPONDENCIA

Quién será esa sombra
a quién se le habrá caído un sol así de rojo
una manzana tan dulce
de dónde nacerán tantos duendes fosforecentes

a quién
pertenecen las figuraciones?
a quién los mapas?
a quién el chu chu chu del tren, acercándose?
(Es muy bonito que el tren ya llegue, a menos que
la estación
te deje
te achique
te despida por otro rato, cortísimo, esperemos).

Padezco de mutismo y de otras sustancias
más hoy
qué bonito este jugo de naranja
sobre tu mesa de mármol derruido.
Qué bonito éste circulo de tiza alrededor de tu boca
de todas tus palabras
de tu eternidad de lago o de colmena.
Eres ese verde,
hombre de ojos azulados
eres esta historia
escribiendose en el fondo de mi mano.

martes, 20 de octubre de 2009

CASONA

Ya me caigo
me devoro las sombras de alambre
me incorporo a la grávida existencia de los libros
con apenas bolsillos y agujeros

floto o sucedo
a traves de corredores puestos

al azar
por accidente

para mi
desde siempre

No ha ocurrido nada desde la ultima vez que hube muerto.

No he nacido otra vez bajo el vientre feroz del infierno.

No recuerdo los paseos en bote
o sobre tu pecho.

No sé quién era que me decía con mi boca tus palabras al oído.
Sólo la biblioteca cruje de frío.
Yo me conformo
me complemento

con el olvido.

SONRISA

Soborno a las faldas

me llevo inúltimente a fiestas
sonrío a vecinos y parientes

abro como un caimán verde
la sonrisa clara como la muerte
la sonrisa que nunca conocí desde cerca.

Ésta mueca desintegradora de vagones.
No cabe tanto mentir en un sobre añejo.
No hay cartas de esperanza en los ojos de la guerra.

Me corresponde la porción de asco.
El minuto de cimiento.
El cálculo de mi íntimo secuestro.

No me toques los ojos con violencia de árbol
no taladres mis huesos
ni más allá de mis huesos.

No me pidas tregua.

Ya es mucho que me lleve a las fiestas
y que sonría
con entrecortado terror / con inconsistencia
a vecinos
y parientes.

NEGRA

Despacho todas estas distancias.


Mi junventud
Puerto siniestro sin noches calmas
sin lunas llenas.


Mar siempre negro

por qué tan hondo.



Espejo roto contra mi imagen.
No soy lo que esperan
                           -ni lo que espero

de mí.


No soy entusiasta.

No soy casi nadie.


Sólo yo
en el ocaso
de una maleta flotante.



Es como si todas estas distancias
me despacharan a mí.

TRES DE LA TARDE

Me pica tu sol
trópico

me fastidian tus rencores.

No tengo casi sombra bajo tu cadalso.
No poseo una certeza.



Verdor inútilmente largo
se prolonga hasta la salvación tu viento claro.


Tus amaneceres.

Como el bostezo de una flor recién nacida
tu claridad penetrándome la historia.



Vida has dado hasta el hartazgo.

Muerte has dado también
y a esta hora tiemblas en mi voz
que se ha hecho invierno.



Quisiera sacarle dolor a tus cimientos.

VIAJE

Voy al sol y vuelvo
voy al aire.



Subo al mar y vengo
de regreso

seca…



Pero voy viniendo siempre
desde olas opuestas.

Se supone cierto
el devenir del tiempo
pero no

no creas
que no me has visto

y que por eso
ya no existo.

Estoy en el aire
y en tus libros
en tu memoria

como una gota
de sudor
que se marcha
con el hombre de la voz ronca

hacia otra tasca

pero no importa
si está volviendo

el tiempo de recoger las cerezas.



El campo es agua
y el mar de nieve.


No importa el eje de las miradas

siempre se miran
bien hacia adentro.



Voy al aire y vuelvo

voy al centro

del universo

a ver si miro

que no hay tus ojos

en ningún rostro



Y así regreso.

CARTEL

Porque no tengo manos
y porque no las usaría
es que nací
para mirar desde lejos los pinceles

y los parques

en el rincón que me destinó la suerte

el reloj detenido ante mi
yo

testigo

yo

universo mínimo

yo

silencio.



Y soledad…

pero fue antes.

(No tenía escaparates llenos de lápices.

No tenía ganas de bailar sin descanso

bajo las letras)



Ahora
se me desbordan
las presencias
de lo irreal

de lo perfecto

ya no soy mujer
ni soy niña.

Tengo manos de mirar
en silencio.
Tengo piernas de saltar

sin pretextos.

FELICES LOS DOS.

La voz ronca

las manos agrietadas
va el frío desfilándose la ropa nueva
y ya mugrienta

del verano.


La soledad que se vende espejos llenos
la multitud asistiendo al matadero

por decisión propia
o por desgano.



Nadie sabrá

si fuimos felices los dos
con el cuerpo lleno de flores y olor a maíz
olor a hombres de barro

nadie sabrá
si en nuestro mundo sin televisor existía mundo real

pero
y sin embargo
nosotros nos habremos ya muerto de la risa

y de la simplicidad
de ser felices.

lunes, 19 de octubre de 2009

Como padeciendo
como siendo parte de una historia
como de pie en la esquina
él está.
Otras veces ha nacido
otros días ha caminado

hace mucho que se mueve por entre las puertas y los ríos
hace mucho que cierra horizontes e inventa caminos
pero
hoy está raro, no?
quién sabe si vio algo feo
o algo bonito
o algo realmente parecido a su corazón.
¿cómo lucirá un corazón?
¿amarillo? ¿pálido? ¿feliz?
No sé.
Por ahora observa la vida pasar,
y actúa como quien espera que cambie el semáforo.
Ha cambiado seis veces y sigue ahí.
Ahora está verde y se hace el loco
para que nadie piense lo peor
o sea
que él está ahi parado y no va a cruzar.
¿Qué tendría de peligroso que él diga
"no quiero cruzar
sino sólo mirarlos a ustedes mientras van"?
Nadie dice esas cosas, tonto,
no seas tan emocrático.
Entonces una muchacha bonita viene de frente.
¿Quién será? piensa
no piensa
qué linda chica
ni otras menudencias de la imaginación masculina que no mencionaremos por pudor
o por envidia.
No,
yo no soy la chica que mira
no me parezco a ella ni en olor ni en estatura.
Pero
oh qué sorpresa
él ha pensado
¿Quién será ella?
No la pensó jadeante ni moribunda entre brazos de telas finas
la pensó seria
sentada con él
mirando el mar.
La pensó pariendo, no sabe por qué.
Cómo será pariendo
cómo se reirá de algo que no le da risa?
se reirá con esos chistes de los suegros? o será autentica?
quien es, cómo es?
Ella ya pasó.
El semáforo cambió
otra vez
y muchas veces más.
Puede que no se vean nunca más.
Ella
ni siquiera lo vio.

domingo, 18 de octubre de 2009

iba desenrrollando mi ombligo
(lo dejé en las costas del mundo perdido hace un siglo)
lo iba buscando
precisando las posibles pistas
¿pasó por aquí? ¿alguien lo vio sufrir?
no quiso nadie decirme nada

mi ombligo

mi perfecto compañero de aventuras
marchante
caminante
protestante sin aviso
sin decir
"me largo porque no las quiero"
o
"me largo poruqe las quiero"
La noche inservible
moribunda
descartable
tiñe de violeta las plazas y los bancos
las avenidas
sobretodo las desiertas avenidas
ya sin humo ni humeantes
ya sin locos sin indecentes sin delincuentes.
Ah,
no reconozco el piso así de limpio
no me siento en casa.
Parece que la noche hechizara las rocas para que hablen
o hiciera descender encantamientos de nácar de algodón de histerica azucar,
sobre las cabezas soñolientas...
Qué dulce es éste olor a noche
qué lejano queda ahora el mediodía y yo tengo los ojos abiertos
de par en par
las manos llenas de claridad
el pelo libre para romper la pared y caerse sobre la grama o sobre las nubes..
De día todo es confuso
en cambio ahora
reinan las hadas
se mueven graciosas y divertidas
bailan los ojos y las estrellas
la gente se mira a los ojos como nosotros dos en medio de éste mundo detenido
la gente se dice muchas cosas entretejiendo abrazos que quién sabe si se rompan algún día
y se van quedando entrelazados los cuerpos...
de noche nacen los amigos
los enemigos se agrian de día
por eso la noche es una bendición y una maravilla
de noche nacen los besos, y aunque se den de día
se han estado formando siempre bajo la luna y entre las encías enmudecidas...
no hay espacio en el semáforo para explicarte que me haces falta
no habría posibilidad de que fuera ese el lugar donde crearte más cercano
no
todo eso es de noche
en el silencio incandescente de la noche
donde me asomo a mis grandes oscuridades
y a veces
como hoy
no tengo miedo.
Era de noche
me meti los pies en el vino sin miedo
miré a los ojos sin miedo
recité un poema sin angustia, sólo con la emoción que da la vida....
y todo eso fue una maravilla...
mientras la noche
incansablemente
nos sonreía.

martes, 13 de octubre de 2009

Puedo llegar caminando con mis pies a cualquier parte. Sólo el miedo me aconseja que me quede en esta plaza sentada y sin mirar para los lados. Quizá tengo tantas ganas de escribir que me paralizan las manos y no me dejan mover un dedo si no es para dibujar letras con el lápiz. Mis manos a veces creen en mí... y yo en este momento creo que un viejo se ha detenido a arrancar las flores de la corona que reposa bajo el monumento al Libertador. Señor, ¡las flores del padre de la Patria! ¡las flores de Bolívar, señor! No hay caso. Ni me mira. Las va arrancando una por una, y las guarda en el bolsillo de su chaqueta. Su ropa descolorida y su pelo largo y sucio me dicen cosas como: no tengo dinero para comprar otras, y no importa... En verdad no importa, porque en este país es lo mismo comprar cosas que robarle las flores al Libertador, porque a los cochinos billetes los llamamos Bolívares... yquizá eso sea más ofensivo que lo que hace este viejo que es, a fin de cuentas, robarle a un muerto para una viva, una nietecita viva y linda que viene corriendo a abrazarlo aunque huela un poco a pobre y tengas las barbas en desorden.
Siempre que siento que sangro, que algo adentro se rompe, sencillamente me siento y dejo que pase. Algún día, ¿me está permitido no querer que me pase más? ¿Me está permitida esta rabia?
Silencio, pase no más, siéntese. Es bonito que ud. llegue porque no dice nada.
Es horrible que ud. llegue, a decir verdad. Las palabras son una fiesta en algunas bocas, porque algunas mentes albergan tan gigantescos pensamientos de amor y de unidad. Algunos seres están tan iluminados por su propio corazón... que riegan claridad en todos los alrededores. Como ciertos ojos que vi recientemente y digo, ¿no está mi oscuridad injustificada? ¿no estoy perdiendo la vida?
Siento que ya no te quiero querer. Y lo lamento, es como caerse de la mata más alta y más bonita, contra el cemento. Pero encaramada en esa cima, no puedo correr ni volar ni nada... sólo estoy evitando el golpe contra el piso. Y hay toda una selva, y al menos siete mares, que conocer todavía. Hay toda una humanidad a la que darle la mano, todavía. Me ha parecido en las ultimas horas que tengo corazón. Que tengo manos, y que quiero irme volando a otras provincias donde no llegues.
No quiero que llegues. Pero siempre estoy queriendo que de la nada aparezcas y seas posible, tocable. Siempre estoy esperando y con ganas de no esperarte. Esperando olvido, o algo. Esperando colores. Tengo que buscarlos!
Debo buscarlos!
ah!

viernes, 9 de octubre de 2009

Me siento en esta cama.
No es la unica del cuarto, ni de la casa, ni del edificio, ni de la ciudad, ni del país. Qué bonito es éste país, divaga. El país también divaga pero no con ella, sino con sus malos y buenos olores entremezclados en un inmundo y majestuoso paisaje. No hay nada más bonito que una flor. Me siento y es como si otra voz dijera cosas alrededor de mis hechos. Sí, mujer, soy yo, la que siempre se mete en tus asuntos, pero no me culpes: si tú no te interesas, y los dejas solos, alguien tiene que intervenir. Me parece mentira que una vez hayas estado desnudo delante de mí con la piel de las manos erizada al contacto de mis pequeñas pecas y de mi entera espalda. Te parece mentira, a mí me parece verdad.. pero en este caso la mentira y la verdad son igualmente tristes, ¿o no? Es un poco triste no verte desde hace tanto, pero en realidad eres ya un recuerdo tibio. ¡De presencia abrasadora, a recuerdo tibio! Ay, qué triste que es el tiempo, amor, amor, amor, eras tanto amor, eras tan imprescindible... ¿Por qué dejé pasar tanto tiempo sin tus ojos? Ahora es terrible darme cuenta de que no eres imprescindible pero ay, amor... amor... deberías estar aquí. No, no y no, cada quien está donde debe. ¿Qué? ¿Qué de qué? Es raro, me parece que alguien me escucha y me contradice siempre. Ops. Sí, me descubrió. No me queda otra que enfrentarla.
-Oye. -Se asusta, era de esperarse. No me contesta.
-Oye!!
-¿Qué? -aterrada, mirando a todos lados.
-No me vas a ver, así que no busques. Quiero decirte que todo está mal y va a estar mal, ¿te consuela?
-No. Me consolaría más la silenciosa soledad.
-Ah. Claro. Me gusta cuadno callas porque estás como ausente.
Sí, gracias, dice ella. Y no me deja oír más sus pensamientos. Pero yo sé que está pensando, que estamos pensando, en ti. Desde hace tanto. ¿No damos lástima? No, ninguna razón para la lástima, dijo Oliveira, porque allá donde esté tiene el pelo ardiendo como una torre y me quema desde lejos .
Oliveira es la persona más honesta que hemos conocido jamás, y eso que no lo conocimos. A ella no le interesan mis pensamientos, sólo busca tu mano como si estuviera en un DNI, en un sweter de rugby, o en la cara malhecha de Mario Benedetti. Extrañamos a Mario, y ni siquiera tu abrazo ha venido a corregirlo.
Ni siquiera tu espejo.
Tu imagen.
Tu odio contra todo.
Tu socialismo.
Tu resentimiento. Tu incoherencia. Tu voz amarga.
Nada tuyo ha venido a decirnos que somos bonitas y tenemos esperanzas de aprender a vivir y a escribir.
Ay, pensamos al unísono, somos tan pequeñas todavía. Adonai entendería. Adonai, donde esté, en ese llanto callado y en esa risa fingida, en esa vida adolorida, entendería.
¡Adonai! Mamá, diría Adonai.
Mamá de Adonai, mamá de nosotras, piojitos! Adonai, por qué no me dices que me cuide que si me resfrío puedo empeorar de la ronquera? Por qué nadie ya nos dice que me cuide? Que la cuide?
Cuidame, Adonai
Y Tu también, mamá.
Y tú, hada madrina.
Y tú, amor prescindible pero no olvidable.

domingo, 4 de octubre de 2009

Las noches

Para mi abuela, al final, siempre era como de noche. O, en un día muy alegre, aparecían fugaces atardeceres. Pero nada de soles brillantes de 9.25 am. Nada de gritos de niños en la cuadra... en su cabeza los niños más bien lloraban. Y es sabido que los niños lloran de noche porque es ahí que los monstruos se dejan ver la cara, la horrible cara, el horrible cuerpo peludo... o la sombra de descomunales narices, o el olor... o el ruido de los pasos.... Todo eso ocurre de noche, y ocurría en la deshilachada vida de mi abuela. Atormentada y hermosa, aunque los médicos insistieron en decirle: loca. Locos ellos.

Me gustó esa noche de tu vida (y también era noche en el mundo real) en que miramos pasar el viento con la cara limpia y nos abrazamos. Me sentí como una bebé de dieciocho años absolutamnete resguardada de los monstruos. ¡Sí, ese día reaparecieron los monstruos pero sólo un ratico porque tu calor los ahuyentó de inmediato! Ese día me dijiste que ya querrías verme en las novelas... pero, ¿sabes lo que me dijiste con esa frase? ¿sabes todo lo que eras en mi vida? ¿lo puedes imaginar? A veces he querido ser escritora y hacerte nacer otra vez para darte otro principio y definitivamente otro fin. Los mismos ojos extraviados y verdes, la misma fragancia a cigarro y café, si quieres ,la misma gordura y el mismo baile hermoso y gracioso cuando se aparecía tu periodista favorito en la television y te hablaba exclusivamente a tí y tú le bailabas... todo eso te lo dejo intacto, pero el llanto no. El llanto de ése día en que creíste que tu hijo era tu nieto y gritabas: ¡No me quiten a mi niño! Cuando yo sea escritora, por y para tí, haré que nadie te quite a ningun niño y que todos mueran por sentarse en tu falda y bailar contigo o porque todos tengan una vez en la vida el maravilloso instante en que me diste calor y espantaste a los fantasmas. Los autobuses que te asustan, y los otros viejos que no te acompañaron en nuestro abandono, o las rejas de las casas que no te dejaban irte volando hacia Dios, o hacia no sabemos dónde... a un sitio mejor que el que te proponíamos... Todo eso lovoy a borrar. Vas a vivir en un campo rodeado de margaritas y vas a dormir en una hamaca con vista al mar, donde todas las mañanas muchas personas vengan a conversar contigo y a agarrarte de la mano para que camines hasta la orilla y te mojes los pies. Y después, yo voy a desayunar en la arena contigo: café y galletas de chocolate, o torta de chocolate, o donas de chocolate. Y así será todos los días y después vendré con mis hijos y ellos se dedicarán a peinarte y a hacerte cosquillas mientras tú les inventas las historias de una guerra española que no conociste... porque no voy a dejar que seas otra vez la niña que corre en busca de refugios y que tiene miedo y que vió como los soldados colocaban frente a frente esposo con esposa, madre con hijo, hermano y hermana, y les daban a ambos un arma y les tocaba matarse... en mi historia nunca verás eso. Y nunca verás cómo tu padre entra de madrugada a tu cuarto y en el peor acto de crueldad te corta el pelo mientras duermes por el simple hecho de odiarte por no ser varón. ¡Cuando nazcas otra vez en un libro mío vas a ser feliz y no te vas a morir sola en una clínica y yo no estaré en otro país llorándote sin poder tomar tus manos y llorar frente a tí y decirte que si te dejamos sola no es porque no te quisimos, sino porque no sabíamos vivirte así, siempre en otro lugar y siempre llamándonos por nombres distintos y aunque nunca vaya a tener perdón de Dios esa casa vacía de tus hijos y nietos donde transcurrieron años fríos de tu vida, yo te abrazaré y te besaré los ojos y las piernas ya frías y te lanzaré al mar donde dormirás tranquila.

Algún día haré la historia de ti pero lo unico que se me ocurre decir esta noche es que haces tanta falta que ya ni me acuerdo cómo era la época en que vivias y tu presencia nos convertía en una familia, nos agrupaba, nos mantenía enraizados a una vida.

miércoles, 23 de septiembre de 2009

Hay tanto

Allá en el renacimiento de mi tiempo
aqui, en mi propia voz, esa desconocida.
Esta mano descosida de mi brazo
Este tiempo inexistente en el espacio.
Esta mañana sumergida en un pensamiento vacío
vacío
como no pensar más que en tí
o en los pájaros del Brasil
Pero no pienso en mis piernas ni en mi necesidad de frío
pienso en los hijos con estomagos vacios
y me retuerzo aqui tranquila sin inmutarme
me descontrolo aqui sentada sin sacudirme
Pierdo el derecho a llamarme hija de una patria
no pertenezco
no cae la noche sobre mis espaldas
siempre es el sol
que azota
mis techos
no se me concede descanso
ni colchón blanco ni tierna sábana
no se me pide permiso para hacerme temblar de rabia
es que el mundo no pide tiempo no pide circunstancia
todo el tiempo ocurre
no me hace gracia
pero ocurre.
La china en el café

Tiene los ojos abalanzados sobre un libro
parece que disfrutan corroborando que son negros
como las letras
parece que se extravían o que borran la historia y la reescriben
la china es demasiado blanca demasiado hermosa
con su falda verde y su franelita roja
con su cabello chino o sea largo, creo que llega al piso y más allá
cubre la alfombra y sube por las paredes
mientras ella no se ríe ni se queja ni se mueve del sitio donde miran
sus ojos negros y profundos
a la historia
yo sé
china
que tus ojos no son pequeños y que tu voz no es un dia sin luz de día
es al contrario
una fugaz prepotencia de tu raza
una minúscula provocacion a la alegría
tus ojos alargándose hasta la esquina donde otros hombres caminan
por ti
y en ti
sin saberlo.
Reconozco tus pasos
por mis avenidas

no son pisadas comunes
tienen tu estampa
tienen tu sello
y tu hambre
Tiempo de girar los ojos hacia el infinito aletear de los cielos.
Es por eso que la raíz
de la selva
ha sido corrompida por tu mano.
Es por mi suceptibilidad
por mi necesidad
por mi arbitraria algarabia al pensarte.

Todo ha ido moviéndose de sitio
solo yo
sola
miro a la ventana y suspiro
Es de día en las paredes de la vida.

domingo, 20 de septiembre de 2009

Se viajó, se hizo.
La maleta naufraga y mi voz no se ha hundido.
Hoy
con los pies hacia el aire
me sonrío.
Vámonos
quedémonos
soñémonos más alegres
uno se sueña alegre y enseguida se persignan los vecinos.
No nos quieren libres.
Te quieren en mi contra.
Cubano, americano, africano,
te quieren distinto a mí.
NO
lo eres.
NUNCA
lo has sido.

Te quieren deprimido
suicida
y asesino
y respetuoso
calladito
silencioso.
te quieren con las piernas hasta el cuello
enroscado a tu ombligo desearían ver el asco
te quieren ido.
Yo te quiero cerca
colombiano
argentino
europeo
te quiero abrazado a mis ideales
te quiero adversandome la logica y el corazón y las palabras
te quiero recostado a mi incoherencia, te quiero palpable y humilde y honesto
un poco más alto que yo un poco más blanco
un poco más ruidoso o un poco más melódico un poco más serio
un poco más centrado
pero hermanandote
a mi humanidad.

viernes, 18 de septiembre de 2009

Aaay, gritó. De dónde saldría ese dolorcito, no se sabe. Porque a decir de los presentes, tampoco es que fué: el gran grito. No. Una cosita casi tímida, como cuando un gato escupe una bola de pelos, acostumbradísimo. A lo mejor era tan hondo el dolor, que se le ahogó. Lo cierto es que: Ayyy, y después: casi nada. Se sonrió. Los presentes se retiraron enseguida. ¿A quién le podría interesar presenciar una liberación, una sensación de alas adentro, una caída del infierno pero invertida, un abandono pues de la oscuridad? A nadie. Ah, y ella creía estar lejos de la tierra. Pero no, qué ironía, era sólo un escalón que se rompía con un Aaay. Ya serena, caminó por la calle lluviosa de su país. Su país es ese espacio donde ella camina y se siente bonita y alegre, sin importar donde esté. A veces es una extranjera, una desubicada, en su casa; y, otras, andando por el más remoto confín del continente, se sabe en su país. Su país es una sensación de querer al prójimo por estar compartiendo con ellos el aire, el sol, y las plantas. Es esa camaradería silenciosa que llevan todos y que a todos hace muy felices, puesto que lo que tienen los seres humanos es una continua comunión, tan íntima... Es la misma tierra la que nos sostiene, piensa ella cuando camina por su país. Se da cuenta que los hombres la miran en esos puntos que atraen las miradas de un hombre, pero no le importa. Quisiera decir: más allá de tu morbo y de mi ego, somos hermanos. Pero no dice esas cosas tan raras, sino que da las buenas tardes con inocencia y con ternura y enseguida el otro entiende que son amigos, que todos somos amigos, y que a veces es un poco necio andar deseando todos los cuerpos que caminan. Porque adentro llevan almas y a veces podría intentarse mejor mirarle el alma, en los ojos, al otro.
Pero bueno, otro día cambiaremos el mundo y le enseñaremos a los hombres que no somos muñecas pero claro, también sería bueno que aprendieramos de la vida que ellos, los hombres, no son nuestros niños, nuestros hijos perdidos y un poco tontos...
En estas cosas, en estos pensamientos, muerta de alegría, camina y camina y el sol le golpea el rostro y le acaricia el pelo que anda suelto y eso es raro.. Debe ser porque en el infierno supo tener frío y ahora sólo quiere el solcito, la vida, la tarde, los amigos, y si algún dia el amor existe de verdad, sólo quiere que sea un chorro imparable de alegría.

domingo, 13 de septiembre de 2009

SOMNOLENCIA


Sacude las piernas, negras. Sobresalen las líneas que demarcan los músculos, las pantorrillas, el muslo... y su perfecto tobillo. Hay gente a la que no se le ve el tobillo bajo la masa de piel, como a mí... pero ella es negra y hermosa, al menos en las piernas. Al llegar a sus ojos se siente un poco de frío. Es como si hubiese vivido épocas muy negras y muy cruentas, que no se pueden ni siquiera demostrar, o decir, o remontar... sencillamente han tratado en vano de apagarse bajo toneladas de tierra y olvido, pero de alguna forma fueron tan terribles que el brillo de su desesperación aún sobrevivve. Sobre la cama de sábanas blancas mira hacia afuera con sus ojos de infinita historia: el mar va al fondo, toca con la punta de los dedos el cielo, y regresa correteando pícara la orilla... echando espuma por la boca sonreída. Así, todo el día. Su madre y sus tías se llenan las manos de grasa y de sol el pelo, las canas, las ideas... todo se les llena de calor y no piensan... repite ella en voz baja. No es la primera vez que el amanecer la asusta de pies a cabeza. Esas visiones espantosas de la rutina, ese ir y venir de empanadas calientes, de niños sin destino, de acampistas resignados a nunca más salir de verdad de sus trabajos... esa aparente calma que todos jurarían sentir al mirar el mar. Y, ¿quién dijo que el mar está tranquilo? ¿Quién que su madre y sus tías lo están? ¿O que son felices? Nadie ha dicho nada, todo nos lo hemos creído porque lo oímos.... porque un tonto con suficiente carácter para convencernos de su inteligencia, dejó asentadas las bases de nuestros conceptos. Tiene miedo de salir de las sábanas blancas, prefiere hacerse la dormida, y sólo oír que el mar se llena y se vacía contra su propio pecho desesperado por salir de ese cuarto y de esa vida.

lunes, 7 de septiembre de 2009

Claudia y su amigo

¿Será que de ahora en más nos veremos muy seguido y cada vez que vengas voy a tener ésta cara terrible de perdida yestos nervios y todo por él? No, verdad? No sería justo....

-¿Qué te dijo hoy?

El amigo siempre pregunta cosas hermosas y directas. Hoy me dijo que es un pelotudo, y otras pelotudeces. Ya lo sabíamos desde hace mucho y, ¿no es raro que todavía me muero? Es raro, Amigo. Además a veces me dan ganas de no creerle nada porque quizás las cosas que yo quiero atribuirle a su poetica, o su bohemia, son puro y simple cagazo. Tan mundano como sentarse en el inodoro y cagar. Tan mundano como rascarse las tetas porque el sostén y el calor producen piquiña. Tan mundano como todo lo demas. A Lo mejor no es poeta ni es nada, es simplemente alguien a quien por alguna razòn quise, o quiero, amé o amo, así que necesito volverlo especial y diferente. Tal vez dice cosas diferentes pero tal vez esas cosas no son reales ni siquiera para él. A lo mejor sí quiere ser todo eso que dice que le parece estúpido de ser. A lo mejor nunca me ha querido y todas las explicaciones filosóficas asaltan a su cabeza que necesita desesperadamente justificarse a sí misma, darse razones de ¿por qué no es capaz de ser feliz conmigo? Todos sabemos que no va a ahorrar dinero para venir a verme, cierto? Todos sabemos que si le vuelvo a decir que quiero irme a la mierda y que en el camino me gustaría que nos sentemos en el río a echar piedritas, me va a decir que odia el río, las piedritas, y que esas son tonterías que sólo haría un novio ideal. Y todo lo que yo le proponga en la vida va a ser, automáticamente, todo eso que él NO ES.¿Será que él es simplement lo que yo callo? Y cuando yo enuncio algun rasgo de él, él lo niega. Porque él no quiere ser algo alegrante y estimulante en mi vida, no se por qué. Él quiere ser lo amargo y por cierto lo es. Porque ya m iba a dormir y leo dos e-mails que francamente no quiero contestar porque no tienen nada que me haga decir: me extraña. Yo quisiera sentir me extraña. Hoy, desde temprano en la mañana, imaginé a nosotros dos haciendo el amor otra vez y lloré como una rana aplastada por un camión. Yo creo que en el fondo nos amamos más allá de toda explicación pero creo también que la vida me ha dicho que le pida amor a cambio del amor y aunque dar es dar uno a veces se da cuenta de que está tirándose en un pozo sin fondo y ya no me queda mucho por dentro, estoy bastante vacía y solamente una palabra me hubiera llenado por completo. Hace tiempo, esa palabra. Ahora, no sé. Estoy pensando que mi presidente socialista está en un festival de cine en Venecia y que eso le cuesta al país veinte mil dólares la noche (en hospedaje.. por favor no mencionemos la comida ni las extravagancias, porque llegamos como a..¿trescientos mil?) Si, si, definitivamente en este país luchan los pobres para destruir a las burguesías ayudados por su líder popular muy popular y muy pobresito y muy humilde y si si si, aqui hay igualdad si si si ahora sí hay más oportunidades y el presidente nos ama sí sí sí por eso nos hace pagarle las cosas más caras del mundo para que nos demos cuenta que el lujo es un demonio capitalista. Nuestro pobre presi preso allá en Italia, atrapado bajo las redes capitalistas imperiales y fascistas de la alfombra roja. Ves, me desvío del tema, amigo.... Claudia,Claudia. Sí, sí, mi nombre verdadero es ese aunque otros me llamen de otras formas. Verás, tengo el corazon demasiado lejos de mi entendimiento. Aprendí de èl la resignación por no poderle hacer aprender la locura. Entre una loca y un resignado sufren los dos. Ella ,porque no puede llenarse de fe ciega. El, porque ella está ciega de fe y eso es siempre inestable y culposo....

¿Por qué no pudo imaginarse nunca finales felices? ¿Qué me hubiera dicho él si yo, en vez de animarme, decía todo el tiempo negatividades? ¿Hubiera asumido él la parte Claudia de la relación? ¡Qué extraño! Caminaba conmigo y eso era suficiente. No es injusto que alguien decida tus prioridades? Eso es más mezquino que el hecho de que yo quiera hacerlo a él mi prioridad. En todo caso, ES MI DERECHO. No es el suyo. El suyo es decirme que me quiere pero que nunca va a presentarme a sus amigos. El mío es decirle que si me quiere hacer el amor y despuès de hacermelo quiere preguntarme cómo estoy y quedarse mirando la luna.... entonces yo estaré muy feliz en cualquier parte del mundo. Error? Estupidez? Falta de personalidad propia? Vale, me declaro culpable. Pero no tener personalidad, equivocarme y ser estupida también son mis derechos sobretodo si no afectan a nadie más que a mi. De lo que no se hizo, jamás se sabrá si iba a ser doloroso o maravilloso. Nadie sabrá si volar a su lado iba a matarme o a revivirme. Lo que todos sabemos, querido amigo que has escuchado este largo monólogo, es que yo a ese enfermo lo voy a seguir amando toda mi larga vida. Aunque ya no quiera bajar las estrellas para que las mire y se ría y sea feliz. Aunque me haya privado del derecho de elegir lo mejor para mí si lo mejor para mí era intentarlo con él... aunque se sienta por encima de los hombres y de mi entendimiento.. y aunque yo me haya atrevido a pensar que si nací para morirme prefiero haber amado un ratito.. y que si amo el arte pero no tengo sus brazos el arte es una mierda asfixiante que me quema los ojos... entonces, sabes qué? Me quedo en esta silla y en este silencio y te cuento a ti las cosas, porque él no las entiende.

domingo, 6 de septiembre de 2009

Perdida

¿Còmo es que no lo entiendes? Te lo repite hasta el perro. Los libros de auto-mierda, las pelìculas que se llaman: Simplemente no te quiere. Claudia, no es tan difìcil. Tendrìas que entenderlo. Ha pasado tiempo, bastante tiempo, y todavìa te cierras? Todavìa no entiendes? Es que una persona si te ama no va a decìrtelo, por què? Porque la frase Te Amo es vacìa, cursi, y ademàs està pasada de moda? Si una persona te ama, no va a tener al menos unas pequeñìsimas disposiciones a morirse de amor contigo? Va a darle miedo sembrar tomates contigo? Va a darle miedo descubrirse una arruga contigo? Todo tan a la vista, todo tan simple y claro para los otros y tù, todavìa, te retuerces? Que dices? Que es injusto que te escriba, y este nudo, y tener tantas rabias adentro? Que es injusto no estarlo viendo en este momento? A ver, definitivamente eres una idiota de porquerìa y no tienes salvaciòn. Tu alma se fuè al infierno. Es más, ¿tienes alma? Para mì que la subastaste, la regalaste... en un lugar tan lejano, entiendelo, tan distante... ¿no ves que es inùtil? ¿no ves que un mensaje no es amor? ¿no ves que amor es estarse muriendo de miedo pero tragàrselo para no perderse otro instante, otro beso, otro "Hola!"? No te acuerdas que tambièn tuviste piernas y no corriste? No ves que todo funciona mientras entregas las vìsceras y de repente un dìa dices: Por favor, espèrame, y todo se va al carajo porque nadie va a sentir el amor como tù, o no èl, y nunca lo sintiò y nunca ha sido cierto que el mundo se arregle con e-mails o con monumentales mudanzas... y no ves que èl puede ser lo màs lindo del mundo pero es idiota que sea tu lugar en el mundo? NADIE PUEDE SER TU LUGAR EN EL MUNDO! El amigo seguìa y ella miraba la ventana aburridìsima por cierto y releìa no se qué en el celular, tantas veces, con los dientes apretados. Tantas veces hubiera dado la vida por caminar con èl, tantas veces hubiera dejado de decir la verdad sòlo para no sonarle cursi, espantarlo, y ahora sabe que está en el medio de la noche más larga que le ha tocado y sabe que todavía el sol no se asoma y sabe que sólo ella se detuvo en el tiempo. Que el resto de las personas, incluyéndolo a él, caminan y hacen el amor y se divierten y están felices o están infelices pero ella simplemente sabe que no está, que está fuera. Abduzidos, dice la canción. Ah, debería aprender portugués, francés, italiano.. y quechua también. Y debería irse de viaje durante mucho tiempo. Pero su amigo sigue diciéndole que por qué no le sonríe a la vida otra vez, que en realidad es facil... te pones a dieta, vas al gimnasio, conoces gente nueva, ves qué tal están los chicos de tu barrio, sacas los trescientos poemas de la carpeta arrugada del clóset, los editas y los envías a algún lado y los venden y entonces empiezan a llegarte cartas, se mueve la energía positiva alrededor tuyo, Claudia, sólo tienes que tener ganas de estar bien y listo, el Universo te proveerá las fuerzas...y entonces empieza a llover y las palabras de Fito como puñales te podès reìr te podés no se qué, no podés callarte mientras me mentís y me hacés sufrir nena es tan absurdo yo te dí un lugar yo te dí mis manos y que estemos así... no sabe la letra ,tararea incoherencias y entonces piensa y piensa e inmediatamente: nada le importa en la ciudad si nadie espera y no es tan trágico mi amor....otra vez el amigo: no es tan trágico, EXACTO, como dice la canción.... tú crees que ese WEBON está pensando en tí? Ah? Tú crees que ese WEBON, porque no tiene otro nombre, está cortándose las venas? Pues no mijita. yo te hablo como hombre: ese ya se debe haber follado a media humanidad en tu presencia.. y no me mires así con arrechera, que es verdad. Sal, diviértete, atiendele las llamadas al peluo ese que te anda buscando hace cinco meses... o al otro que conociste que es publicista y no deja de mandarte mensajes.. ¿qué tienen de malo? Se le ocurre decir: que no son él... pero inmediatamente la cordura la auxilia y hace reinar el más absoluto silencio, acaso una sonrisita complaciente... porque es cierto, no hay nada de malo en ellos, sólo que nunca tendrán esos ojos y esas manos y ese olor y esa voz y nunca le dirán cosas revolucionarias, y no en el asqueroso sentido chavista de la palabra, sino en el real.. él la revolucionó, la elevó de sí misma para ver la tierra, el cielo, lo único realmente grande... porque él le dijo que los coches eran una mierda y también las grandíosisisiismas empresas y era verdad... y también se rió de las cosas que la gente muy tonta considera serias. Él me revolucionó cada vez que me hizo el amor, Fito, te lo digo a tí que sí me entiendes.. pero no pudo decirme que me amaba la única vez que era de vida o muerte decirlo. ¡Por qué, fito? Porque todo lo que termina, termina mal. Claro. Creo que ésta es la mañan en que dejamos de cantar. Y el amigo se cansó de decirle cosas que ella nunca tomará en serio y tras la lluvia, la ventana, el desafinado corazón de rodolfo páez, el deseo de tomar vino, las pancartas publicitarias de una vida mejor sin el hombre de su vida, se queda dormida.... y sigue siendo de noche. Ay, hasta cuándo!

domingo, 23 de agosto de 2009

Ella le dijo que se rendía. Pudo haberle dicho la verdad, o un pedacito de la verdad, pero le dijo que se rendía tan temblando de un miedo que él nunca percibiría, tan absorta en su terror que no pudo decir otra cosa y él, y qué problema comunicacional, él nunca pudo adivinar las verdaderas palabras que se escondían en sus dilemas. Había tremendas certezas disfrazadas de desesperada confusión y había un amor tan grande, tan hondo, en sus reproches y en su máxima cobardía... qué lástima que ella ya no lo ve ni a los ojos ni a los labios y no le dice ni le besa que es mejor tener su compañía que todos los castillos y todas las sábanas planchaditas y perfumadas y que ésta montaña la está asfixiando. No, no, no hay palabras de más ni de menos. Hay sencillamente silencios catapultando las historias que se recuerdan y se recuerdan y se arman de nuevo en la memoria como para no perderlas. Y por qué será que nunca el teléfono ni el cartero ni los sobres lo traen desde alguna parte, por qué será que ya no puede olerle ni el misterio ni las dudas y por qué por qué es que todavía tiene tan nítidos sus ojos, la diversa gama de miradas, lo que quería decir su ropa y su caminata y sus acordes y por qué ésta noche tan fría en medio del trópico caliente y asesino de tantas almas.
Mudez sin recompensa
escuadron de policías / el rostro del miedo
calles húmedas sepultando los suspiros
calla pueblo calla
aquí no tienes derecho
a destapar tu pútrida conciencia
aquí tus recuerdos sangrados son cobardes
no se asoman
no te asomes
mujer de casa simple
hombre de cabeza exhausta
no cuelguen sus ojos de las ventanas
huelo el miedo y me persigno
mientras los escuadrones
caminan tan tranquilos y tan felices
es injusto, mamá? dicen los niños
y la madre se persigna, como yo
y se ve tan triste.
Rozo apenas tu historia con el borde negruzco de mi noche detenida
calculo la distancia inquebrantable ya
quedo en secreto
muda y sin techo
acá
bajo la noche
bajo los días que también se ríen
es justo que nada tenga vida
es justo que el dolor haya nacido
es justo y entonces una mano
una mano que reclama mi subida
mi ascenso al mundo de los vivos
una mano que desde hace un siglo me cuida
me protege de cosas hirientes como la vida
esa mano que me vió mecer un día
balbuceando palabras improvisando pasos
mano imposiblemente blanca siempre nacida
siempre nueva nevando todavía.
Le explico que no es culpa de las cosas ni del río
Después quedo callada
para no decir que es culpa mía.

sábado, 22 de agosto de 2009

aunque yo sea éste segundo de oscuridades
y aunque me cierre los ojos para no morder las paredes de tu partida
y aunque el cemento me atraviese entero el presente y me clausure las puertas

y aunque hoy pese tanto el viento
deberías salir de alguna esquina
correrme detrás
y mojarme empaparme
mojarme y nunca secarme
así sean reproches o cursimentos
asi sean gritos besos y rabias
no deberías nunca secarme
de tu presencia.
Deberías aparecer, adivinarme, escrutarme, seducirme
conducirme y erguirte en mi suelo
tener carácter físico
tener una piel nueva
tener unos ojos grandes y marrones y fugaces
deberías ser una persona que viene y no dice nada
y me hace llorar de ganas
de que nunca, nunca, se vaya.
Hoy no me gusta
mas bien me desarma
me desalienta
me carnetiza y me deshumaniza
extrañarte en seco
y en impreso
y en besos y en ratos y en preguntas
y en charcos de dudas
y en medio de ésa luna y las voces del bosque
que no dicen tu nombre
nada te nombra acá cerca
ni nadie
nada te recuerda nada te ha visto nada te siente
apenas yo
aquí
sentadita en tu silencio
en la autoflagelante rutina de revivirte
sacarte el polvo y las cicatrices
éste ejercicio por demás doloroso, inútil y tosco
de alegrarme
por tus pasados, pero hermosos,
instantes.
Por tus pies menos fríos que los míos
por tu voz más del fondo del camino
más de abajo, más profunda y menos tierna
Por tus pies, claro, y por tus manos
brindamos
todos mis habitantes, mis huerfanitos, y mis relojes
brindamos
por tus ojos por tu vida por tu gloria
por tu guitarra por tus sentencias injustas, borrosas
por tu mentira
por toda tu deliciosa vida ida de mis confines.

martes, 18 de agosto de 2009

Todo era
de algún modo
previsible.
De algún modo se podía haber evitado

que el río arrasara los cimientos del otoño
que se llevara
por delante
(también)

las promesas y los viajes


que se atragantara del bocado de nuestra
desmemoria.


Yo sabía guardar el odio en las carpetas
pero era tan lindo el sol esa tarde
que sali
con todo y mi inocencia
con toda mi desnuda piel caliente, humeante, dejada en el aire,


a los vientos.
Y miré al sol de frente.

Fue una de las veces

en que pude decir: No me arrepiento.

Le sacudo el polvo al olvido
Hace días que no venía hacia mi sitio
mi enredadera
mi superpoblación de recuerdos.
Es importante
es bonito
y hasta urgente
reconocerte Allí
en donde Crezco.
Y me Enfrento
a tu Ausencia.

domingo, 16 de agosto de 2009


como sangrante, mi herida sube a la luz
y desafìa a todo el mundo
y sobretodo
a toda la lástima que habita en el mundo
porque mi herida abierta entiende que le duele
lo que está sanando.
Que la piel muerta es indolora.
Sabe que la vida es movimiento,
aunque sea ahora mismo un torbellino que la arroja
de cabeza contra el piso.








De tantos seres en la casa, tengo que mantener el volúmen de la música muy bajo y pegarme a la corneta para captar las voces y los acordes, para que no se me pierdan y me quede sin musa y sin justificación para seguir despierta. No hacer nada más que escribir palabras vacias no es anda. En cambio, "me quedé escuchando musica hasta tarde" es una linda justificación, una bohemia, una interesante actividad por la que bien valen la pena todos los sueños. Mejor dicho, todos los no-sueños, los que no tuvimos.


¿No es esto vivir?
No es esto el cielo
de la eterna furia
de la busqueda


-infructuosa, por hoy-


de Dios?


De las noches pasadas


me quedo con una donde el cuerpo del hombre


y el de la mujer que soy


se olvidaron de sí, dándose al vacío


al pleno derrumbamiento del suelo


al desesperado anhelo de la posesión inútil


de la loca degustación de segundos de infinito.


Y eso ha sido lo más concreto que recorrió mi tiempo


lo más palpable es ese suspiro al aire


lo más real es la fantasía de la fundición del alma


y las caricias


y las pieles.


Es eso amar,


a veces.


Para Tanto? Un Camino nuestro. Una espera angosta. Un final inconcluso, como los finales comunes. Fuimos felices. Y eso es todo.

miércoles, 1 de julio de 2009

cómo será la roca
pensaba el agua
qué tendrá adentro del corazón
¿tiene corazón?
y mientras
del alma enrarecida de la roca moribunda
un solo grito rencoroso
siempre se va, siempre me deja.
me gusta cuando bailo
cuando suelto
las distancias y botones de mi falda
que era larga
y se desparrama
saboreando todo el suelo
y se desnuda
hasta mi pelo
¡fuera las cintas!
¡fuera, collares!
va gritando mi cuello que no quiere adornarse
nada
nada de inventar canciones
nada de descorchar mis amores imposibles y pasados
nada de espiar a mis enemigos de noche o de día
no
vamos a bailar bajo la piel de una persona inteligente
hoy
conseguiremos unos ojos que coincidan
claro
para eso se hizo la noche
y el vino
y
si no
de qué serviría?

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intento: actuar, escribir, no madurar demasiado, leer, amar, reír, no morir de hambre mientras todas las anteriores.
Dentro de las calabazas hay múltiples duendecillos!!